Psicoterapia

 

La psicoterapia es un proceso, es un recorrido a través de uno mismo en el que como en los cuentos o en los sueños, uno se enfrenta a sus propios temores pensando que sólo es un personaje sometido a las circunstancias.
Es justamente durante éste recorrido, cuándo descubrimos que somos los creadores de nuestro propio sentido y experiencia vital, restableciendo así nuestro poder de decidir y construir una realidad mejor.



La psicoterapia es un trabajo psicológico que se realiza entre la persona que consulta y el psicoterapeuta, los cuales forman un equipo.

"Sentirse triste, decepcionado o inútil forma parte del proceso vital natural, pero no es sano sentirse así constantemente”

Las situaciones vividas de desamparo, rechazo, culpa, así como otros sucesos dolorosos o traumáticos del pasado, pueden haber dejado una huella en nuestro interior. Dicha huella puede provocar casi sin darnos cuenta, una serie de problemas en diferentes ámbitos de nuestra vida presente, ya sea con las relaciones afectivas, con los hijos, en la proyección vital, profesional etc.

La finalidad del trabajo terapéutico consiste entonces en recuperar el sentido del sí mismo, soltando el dolor que dejaron dichas experiencias del pasado, deshaciendo las ideas negativas que se fueron construyendo alrededor de dichas experiencias, y recuperando progresivamente el poder personal, la responsabilidad sobre uno mismo y la capacidad de decidir.

El bienestar mental implica un estado de flexibilidad ante los diferentes avatares de la vida y la capacidad de reaccionar ante las múltiples circunstancias que se nos presentan.

Esta capacidad y flexibilidad con la que contamos para hacer frente a nuestros conflictos actuales viene determinada en gran medida por las experiencias de nuestra infancia y en general por nuestra historia personal y lo que es más importante, de nuestra percepción y visión particular sobre la misma.

Por ese motivo, parte del trabajo consiste en deshacer los nudos emocionales que han dejado las experiencias del pasado y las ideas devenidas de ellos, entre otros aspectos, los cuales pueden haber restringido la posibilidad de sobreponernos a las circunstancias actuales.

De esa forma recuperamos la capacidad de poder vivir en el presente sin soportar el lastre que dejaron dichas experiencias, devolviéndonos una visión objetiva de nosotros y de lo que nos rodea, posibilitando la flexibilidad y adaptabilidad y por tanto, la capacidad de superar los obstáculos que nos presenta el día a día.

Las relaciones satisfactorias son esenciales para recuperar la salud, la terapia nos permite desarrollar la confianza progresivamente, reconstituyendo la visión de uno mismo y la de los demás, tomando la distancia emocional adecuada para cada ocasión y cada relación.